Por: Jesús de las Heras

Julio Arjona junto al obispo de la diócesis José Sánchez y el arzobispo coadjutor de Sevilla, Juan José Asenjo Pelegrina

 

La catedral de Sigüenza vistió sus mejores galas. No podía ser de otra manera. Si siempre que llegan las ordenaciones sacerdotales, la catedral es más que catedral que nunca, en la tarde del domingo 28 de junio de 2009 tenía más de una razón añadida para ello. Y es que el candidato al sacerdocio que iba a recibir la ordenación era un seguntino y además durante años había trabajado durante el verano en la catedral.
Más de trescientas personas procedentes de Sigüenza, Guadalajara, Molina de Aragón, Azuqueca de Henares, Yunquera Chiloeches, Madrid y unos sesenta sacerdotes acudieron a la cita en una tarde de verano, de alegría y de esperanza. La celebración fue presidida por el obispo de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, monseñor José Sánchez González, a quien acompaña en la presidencia otro obispo y además seguntino: monseñor Juan José Asenjo Pelegrina, arzobispo coadjutor de Sevilla y administrador apostólico de Córdoba.

Un momento de la ceremonia de ordenación
    

Era la fiesta del sacerdocio, siempre un motivo de gozo. Era la fiesta de un seguntino: de Julio Ángel Arjona Pernia, tan seguntino que hasta vino al mundo el día San Roque, el 16 de agosto de 1984. De familia bien conocida y apreciada  -familia de trabajadores, familia sencilla y seguntina-, Julio (Julito) hace profesión  de seguntinismo, llena Sigüenza en el alma. Lleva ya, para siempre, en el sacerdocio en su alma, en su vida y en su corazón.
     Y ya con él, ocho son los actuales sacerdotes seguntinos. Hay alguno otro nacido en Sigüenza, pero ya con escasa vinculación en nuestra ciudad, como puede ser el caso de Fermín Edo, Valero Martínez o Pedro Gracia. De la vera de Sigüenza, y seguntino también de corazón es Juan Martín Bartolomé Juanas, ordenado sacerdote en 1980. Martín –el Padre Martín para los forofos del Real Madrid…-, natural de Ures de Pozancos, es el actual párroco de Saúca y anejos.
    Con todo, el decano de los curas seguntinos contemporáneos es Felipe Gil Peces Rata (1935), canónigo de la catedral, y que celebra ahora sus bodas de oro sacerdotales. Le sigue Gerardo López Alonso (1936), sacerdote desde 1960, y párroco desde 1975 de “San Vicente”. En 1945 nació el ya citado Juan José Asenjo Pelegrina, ordenado sacerdote en 1969. En 1973 recibió la ordenación sacerdotal el religioso josefino seguntino Pedro Alberto Olea Álvarez (1947), actualmente destinado también en Sigüenza, tras muchos años en Roma. A Pedro Olea le “sucedió”, en noviembre de 1982, Jesús de las Heras Muela (1982), director de la revista ECCLESIA y de ECCLESIA Digital. Once años después llegó otro cura seguntino: Jesús Marco de Pablo (1961), jesuita, actualmente destinado en Murcia. Y en 1996, Rafael Amo Usanos (1972), nuevo y flamante director del colegio episcopal “Sagrada Familia” de Sigüenza.

Julio Arjona con sus amigos y amigas el día de su ordenación
    

A todos ellos se suma ahora Julio Arjona (Julito), colaborador además de este periódico. Por ello, solo cabe desearle que todo el gozo, que toda la fiesta, que todas las oraciones, que todas las felicitaciones de la tarde del 28 de junio sean prenda de una vida y de un ministerio sacerdotal pleno, al servicio del Pueblo de Dios y de la entera sociedad y también –por qué no decirlo- de su querida  Sigüenza. A la Virgen de la Mayor, a su Virgen de la Mayor, a nuestra Virgen de la Mayor, lo encomendamos, te encomendamos, amigo Julito. Felicidades y –ya sabes- “ad multos annos” que para un sacerdote es lo mismo que decir “in aeternum”.