
Tipología típica de las casas de Las Navas
El censo dice que sus habitantes superan la treintena. Sin embargo, los duros inviernos de la sierra hacen que este número descienda durante los meses más fríos del año. Se trata de un pueblo que, a más de 1.100 metros de altitud, se encuentra enclavado en la ruta de la arquitectura dorada. El conjunto urbanístico que constituye Las Navas de Jadraque, es incomparable. La práctica totalidad de sus viviendas y edificios públicos respetan la fisionomía constructiva de la zona. Casas construidas a base de gneis, que le dan una imagen parecida –aunque no exactamente igual– a las construcciones de la arquitectura negra –situada unos pocos kilómetros al Oeste de la localidad–. Además, las calles están enlosadas con el mismo tipo de piedra del resto de inmuebles. Todo ello crea una estampa sin igual.

Callejón que se dirige al lavadero
La entrada a Las Navas de Jadraque, si se llega desde Bustares, llama la atención. En lo alto de una pequeña elevación se encuentra el depósito de las aguas. Parece que, como si fuera una pequeña atalaya, controlase el pueblo. Las edificaciones comienzan pocos metros más allá, en el inicio de la ladera del valle del río Cristóbal. Nada más entrar al municipio, se podrá ver la parte trasera de la iglesia. Y ya se intuye una curiosa división. Si a mano derecha se extienden gran parte de las viviendas habitadas, a la izquierda se podrán visitar las tainas donde tradicionalmente se guardaba el ganado –hay que recordar que Las Navas siempre ha sido un pueblo eminentemente ganadero–. La mayoría de estos casillos se encuentran en buen estado de conservación y, no hace muchos años, se arregló la calle principal que recorre esta parte de la localidad.

Pilón de la Plaza del Ayuntamiento
La iglesia está circundada por dos plazas. El punto más alto de edificio es la espadaña, en la que se pueden distinguir hasta dos campanas. Pero si el santuario es uno de los edificios más importantes de la población, no es menos relevante el lavadero, situado en la parte baja de la localidad. A él se accede por un estrecho callejón que parte de la plaza del Ayuntamiento. Consta de un pilón rectangular, cubierto por un techado sujeto mediante tres muros de piedra. El único lateral que no está tapiado, permite divisar el entorno. En primer término, y pegados a los límites del lavadero, se encuentran una serie de huertos. Un poco más allá se intuye el valle del río Cristóbal.

Iglesia de Las Navas
Precisamente el entorno natural de Las Navas de Jadraque es otro de los grandes activos del municipio. Enclavado en las estribaciones del Alto Rey, en su término municipal nacen multitud de variedades florísticas, entre las que destacan el roble melojo o la encina. Además, también se puede visitar el río Cristóbal y todo el hábitat de ribera aparejado a él. Río en el que, antaño, se llegó a instalar algún molino.
Aunque la singularidad de las Navas de Jadraque es innegable, en sus alrededores también hay enclaves dignos de visitar. Uno de ellos es Bustares –otro componente de la ruta de la arquitectura dorada–, en el que destaca su iglesia parroquial de San Lorenzo. Construida en el siglo XIII, es uno de los ejemplos más notables de la ruta del románico rural guadalajareño. Entre los elementos exteriores más llamativos, se encuentra la portada –con las típicas arquivoltas románicas– o la espadaña. En el interior, se puede observar la cruz procesional plateresca tallada en plata, o la imagen de la virgen de la Trapa, realizada a base de alabastro y cuyo origen se ha datado en el siglo XVIII. Además del templo, en la localidad es digna de visitar la fuente vieja y el lavadero anejo, levantados bajo el reinado de Carlos IV.
A pocos kilómetros de Bustares se encuentra la sierra del Alto Rey. En el pico más alto –que lleva el nombre de la sierra–, se alza una ermita, cuya última reconstrucción data de finales del siglo XVIII. Sin embargo, la tradición cuenta que los templarios ya estuvieron por allí varias centurias antes. Además, todos los primeros sábados de septiembre, se celebra una romería

Misa durante la Romería