Por: Jesús Garijo

Escribía D. Borja Peinado en la revista Veteranos del Real Madrid que el Campus Ignacio Zoco, como los buenos caldos, ya tiene solera. Y eso es lo que cuenta: centenares de chavales han pasado en estos diez años por Sigüenza disfrutando del fútbol, del cine que les sirve de entretenimiento y descanso en la Casa de la Cultura, de sus baños refrescantes, de sus paseos por la Alameda o las Travesañas… El fútbol es su principal ocupación, pero se pone mucho, muchísimo interés en los ratos de ocio.

 

La ilusión preparando el XI Campus es muy grande, y más después de que Zoco, Pachín y Míchel se vieran homenajeados por el Ayuntamiento de Sigüenza y del secretario de la Peña Madridista Seguntina, Jesús Muñoz. Gracias a todos por vuestro apoyo y vuestra colaboración.

 

Hay que decir que, si cada edición ha tenido una excelente acogida tanto entre los chicos del resto de España como entre los de Sigüenza, la clausura del X Campus fue, en palabras de Ignacio Zoco, “de locura colectiva”: “La presencia de Míchel desató el forofismo de jóvenes y mayores. Los alumnos, los padres, los tíos… Creo que no hubo nadie que se privara de hacerse una foto con Míchel, que derrochó esa simpatía y chispa que siempre le acompaña. Logró que los chavales pasaran un día estupendo. Nunca sabremos cómo pagarle este detalle”.

 

Para este XIº Campus seguimos planteándonos los mismos objetivos, pero con nuevos planteamientos, que en años anteriores: que los chicos disfruten, que convivan en franca camaradería, que hagan turismo en Sigüenza y que “si alguno vale, no pase desapercibido”: de hecho, algún alumno ya está en el Castilla, y el año pasado llevaron a probar a otros dos, uno de Murcia y otro de Extremadura. Según Pachín, el Director Técnico del Campus, “podrían tener un buen futuro en el fútbol”. Tenemos una gran confianza en que algunos de los jóvenes futbolistas de Sigüenza tengan también esta misma suerte, porque hay quien le pega muy bien al balón.

 

Gracias una vez más por la acogida que reciben estos muchachos por parte de toda la Ciudad de Sigüenza y por hacer que se sientan aquí como en su casa: en La Safa, donde residen, en la piscina o las calles de la Ciudad por donde pasean con sus monitores son ya “una institución” y forman parte de algo muy querido con lo que se cuenta cada mes de julio en el paisaje del veraneo seguntino. Nos consta, por los e-mails que recibimos, que todos los participantes y sus familiares se llevan un buen recuerdo y, de hecho, muchos de ellos ya tienen la plaza reservada para este año. Qué gratificante es poder contar anécdotas como que los padres de un antiguo alumno de Cáceres, Gabriel Mariscal, hayan obsequiado a su apadrinado, Adrián, en su Primera Comunión apuntándolo al Campus Zoco y ellos poder veranear toda una semana en Sigüenza, como cuando traían a su propio hijo: ¡qué satisfacción tan grande para todos nosotros! ¡No hacen falta más palabras!