El Afilador se desplazó a Guijosa, para recabar información acerca del proyecto de creación de un museo de la guitarra española en Sigüenza. José Luis Romanillos, conocido constructor de guitarras, y su mujer, Marian Harris, viven allí y son los impulsores de esta atractiva iniciativa. Los trámites para que la iniciativa sea realidad están ya muy avanzados. Al parecer ya hay unos acuerdos con la Junta de Comunidades, con la Diputación y con la Universidad de Alcalá de Henares para que el nuevo museo sea pronto realidad. El Ayuntamiento de Sigüenza también apoya la iniciativa. La sede será un edificio emblemático en Sigüenza, la Casa del Doncel, propiedad de la citada universidad que cedería una sala para este fin. Recientemente ha sido visitado por técnicos de la Junta para tomar medidas de la sala donde estaría emplazado este singular centro de interpretación.

El pasado año la Diputación adquirió el archivo de Santos Hernández, archivo que será la base del museo de la guitarra. Santos Hernández (1873- 1943) es, junto con Francisco Sanguino (1705-1771) y Antonio de Torres (1817-1892), una de las figuras más importante en la construcción de guitarra española. El archivo, que se está encargando de ordenar el propio Romanillos, aporta muchas cartas, valiosa documentación y material del taller de Hernández. La idea sería reproducir su taller en el museo. José Luis y Marian también aportarían un número de instrumentos para iniciar el proyecto. Ya se ha corrido la voz, incluso en el extranjero, de la futura creación de este singular museo y la pareja nos cuenta que ya han recibido diversas donaciones para enriquecer sus fondos.
La iniciativa, diseñada en colaboración con Plácido Ballesteros, archivero de la Diputación de Guadalajara, sería crear un centro de interpretación de la vihuela y de la guitarra española con talleres de recuperación, archivos, exposiciones temporales, conferencias, cursos, seminarios y congresos. Entre las posibilidades estaría, apunta Romanillos, la creación de un archivo sonoro de los instrumentos antiguos así como la organización de conciertos con dichos instrumentos. En suma se trataría de hacer un museo vivo que sirviera para dar a conocer lo que ha representado la guitarra para la cultura. Algo que además de cubrir un hueco contribuiría a hacer de Sigüenza una ciudad de obligada visita para los interesados en este campo.
“La guitarra española”, nos ilustra Romanillos, “tiene su origen entre las comunidades mudéjares. Toledo en el siglo XV ya tenía un gremio de construcción de laudes, existía la calle de los lauderos. Cuando el laud entró un poco en desuso, la misma calle la llamaron la calle de los violeros, que eran los constructores de vihuelas, antecedente de la guitarra española. Era un instrumento muy parecido a la guitarra actual, tal vez un poco más pequeña con doce cuerdas”. Romanillos lucha desde hace tiempo por que se vea la guitarra española como un instrumento con características propias. “La vihuela en el siglo XVI y XVII se consideraba un instrumento cortesano pero también lo tocaba el pueblo llano y de eso hay ejemplos en la literatura clásica castellana y el mismo vocablo ha permanecido en boca del pueblo hasta finales del siglo XVIII”, nos ilustra Romanillos.
Al parecer la fecha de inicio del proyecto está fijada en noviembre de este año aunque esta fecha todavía no es oficial. En esa fecha precisamente la Sociedad de la Vihuela, que se ha creado para la defensa de este instrumento antecedente de la guitarra española, tiene la intención de celebrar su congreso en Sigüenza, encuentro que incluiría una semana de conferencias. Para José Luis Romanillos sería muy importante que coincidiera esta cita con el arranque del proyecto. Por otro lado alberga el temor de que la crisis económica sea un pretexto para aplazar la puesta en marcha del museo. Una iniciativa que, en su opinión, contribuiría a fomentar el turismo cultural a Sigüenza, de manera que dejara de ser un turismo de un día para, con este atractivo y otros como este, atrapar al visitante varias jornadas en la ciudad.

José Luis Romanillos siempre se ha lamentado del poco caso que se ha hecho en nuestro país a la guitarra. Durante muchos años fue el promotor de un curso de construcción de guitarras en la llamada Huerta del Obispo regentada por los hermanos Maristas. Hace dos años tuvo que interrumpir estos interesantes cursos, a los que asistían alumnos de todo el mundo, al quedarse sin sede al venderse dicha finca, y este tiempo lo ha aprovechado para escribir un nuevo libro, en colaboración con Marian, en el que se explica la manera de construir una guitarra española. Ahora están dando los últimos retoques al libro, que se publicará en inglés y posteriormente se traducirá al español. A esta labor se añade ahora su empeño de que el museo de la guitarra se haga realidad en Sigüenza. “Somos autores de un par de libros sobre la guitarra y tenemos alguna idea de cómo se puede organizar esto. España es el país que ha creado el instrumento musical más universal que hay en la actualidad y parece mentira que no haya aquí todavía un centro que reconozca esto”.
José Luis Romanillos y Marian Harris esperan que se pongan de acuerdo las instituciones implicadas. Se consiga, acudiendo a la iniciativa tanto pública como privada, la necesaria financiación y que más pronto que tarde el museo de la guitarra sea una realidad en Sigüenza. Ellos están dispuestos a aportar toda su energía y el caudal de sus conocimientos.

El taller de Romanillos en Guijosa