
La sepia Paula contribuyó al triunfo de "la Verde". Ilustración Galia
Miles de pantallas panorámicas instaladas en los lugares más recónditos del país hicieron posible que se pudiera seguir en directo la final del magno espectáculo que ha conmovido a toda Toralia. Cuando en la prórroga, después de un bronco partido, un tripolista torálico introdujo, de un certero golpe de barriga, la bola en el agujero del equipo vandálico, las pasiones se desataron y miles de torálicos se lanzaron por la calle enfervorizados a celebrar el histórico triunfo de “la Verde”, que es como se conoce popularmente a la selección nacional de trípbol.
A pesar de la absoluta parcialidad del árbitro que permitió al equipo vandálico un buen número de golpes de barriga antirreglamentarios a los tripolistas torálicos, la brillantez del juego de tripa de Toralia se impuso con rotundidad al marrullero equipo de Vandalia. Toda Toralia vibra con “la Verde”, un conjunto que, en su modestia, reúne a las mejores barrigas del país.
En las ventanas de las ciudades se pudo contemplar la gloriosa e invicta enseña verdiazul torálica ondeando al viento e incontables caravanas de coches ataviados con los colores nacionales, hicieron sonar día y noche sus bocinas insistentemente proclamando algo ya incontestable: "que los torálicos somos los mejores". En los bares y en las colas del paro no se habla de otra cosa que del prodigioso juego de tripa de nuestros héroes.
Al día siguiente del partido el equipo torálico de tripbol fue recibido con entusiasmo desbordado en Dridam, capital de Toralia por tres millones de personas, que recibieron a la gloriosa selección, con el grito de “¡Yo soy torálico, torálico, torálico!”. En presencia de los monarcas torálicos el gentío prorrumpió a corear el himno “¡Que Viva Toralia!” y a continuación, se puso a hacer la ola y a saltar al grito de guerra: “Un bote, dos botes, tres botes, vandálico el que no bote”. El rey torálico, que presidió la magna recepción a los héroes, señaló que la labor de “la Verde” es un ejemplo de unión de todos los torálicos en un objetivo común y animó a todos a mirarse el ombligo para superar la crisis. El gobierno ha decidido, con el mismo motivo, distribuir a todos los parados de larga duración una camiseta verde con la enseña nacional torálica.
La revista vandálica “De tripas corazón”, conocida por su amarillismo, pretendió empañar la gesta llamando poco menos que putón torálico a una periodista deportiva novia de uno de nuestros tripolistas más famosos. La Federación Torálica de Trípbol (FTT) y la Asociación de Periodistas Deportivos del Corazón (APDC) han tomado de inmediato cartas en el asunto exigiendo una reparación moral por la ofensa al honor de toda Toralia. Por otro lado el oráculo del mundial, la sepia Paula que acertó en el pronóstico final de la victoria de "la Verde" en el mundial, es ahora objeto de veneración por toda la población torálica.
El Tribunal Constitucional Torálico, que recientemente ha reiterado que Toralia no hay más que una, también confirma la legitimidad de la inclusión de un cefalópodo en la enseña nacional junto al constitucional toro de lidia. Por último hay que destacar que, según una reciente encuesta, el 85% de las torálicas y los torálicos se muestran más orgullosos de serlo tras el histórico triunfo de “la Verde”.
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* El trípbol o balontripa es un popular juego deportivo consistente en el que un equipo de 13 jugadores desplazan una bola con la tripa hasta introducirla hábilmente en un agujero sorteando las barrigas de los 13 jugadores del equipo contrario.