Por: Redacción

 

 

Las fiestas en honor a la Virgen de la Vega de Azañón tuvieron su fin de semana grande entre el 20 y el 22 de agosto. Sin embargo, como explica el alcalde pedáneo de la localidad, Jesús Martínez, “las actividades que organizamos en torno a ella se prolongan tanto antes como después de esa fecha reuniendo a los nacidos, oriundos o amigos de Azañón y a sus familias”. La asociación local “Amigos de Azañón” programa en los días centrales del verano todo tipo de actividades que los presentes aprovechan para juntarse y compartir la degustación gastronómica de las migas en la comida de fraternidad de la Asociación, el juego y las risas de los niños en las calles del pueblo, a rebosar de personal, y alegría del reencuentro. “Creo que las fiestas de la Virgen de la Vega son un gran sentimiento que nos une a todos los que queremos Azañón”, dice. De esta manera, poco antes de las fiestas, fue proyectado un video de una hora de duración con un resumen de las propuestas anuales de este colectivo. “Como siempre que lo hemos elaborado, a la gente le encantó. Además aprovechamos la ocasión para pedir a todos que continúen con la cesión de imágenes antiguas para editar con ellas nuestra pequeña historia de Azañón en imágenes”, informa el alcalde pedáneo.

En las fechas más señaladas del programa, la nota dominante fue esta misma fraternidad, diversión y ausencia de incidentes, también en los espectáculos taurinos. El encierro nocturno y la novillada convocaron  a toda la afición comarcal a los toros. Tan sólo hay que señalar el gran susto, que acabó en contusiones sin   gran importancia, que le propició uno de los novillos a un mozo del pueblo. Durante el encierro-suelta, en la plaza portátil, se dio la oportunidad a los saltadores y recortadores alcarreños de pisar la arena al ruedo y de hacer una demostración de sus indudables cualidades. Como novedades que alcanzaron un gran éxito de participación, Martínez destaca el paseo en un globo aerostático “cautivo”, es decir,  al que se dejaba subir sólo hasta una altura de 20 metros con hasta cuatro azañoneses en la cesta, y la tirada con arco que patrocinó el Club de Arqueros Alto Tajo de Trillo. Principiantes de todas las edades tuvieron la oportunidad de disparar, fomentándose con ello la afición a este deporte. El apartado musical fue sobresaliente. “Destacaría sobre todo la actuación, por su saber estar, profesionalidad, elegancia y capacidad de animación, del grupo Bird Band”, cuenta Jesús.

El programa, como es costumbre en Azañon, tuvo una especial atención para los más pequeños, a quienes volvieron a encantar los hinchables acuáticos, y mostró el respeto absoluto hacia los mayores, a los que  invitó en todo momento a disfrutar de la fiesta. En líneas generales las propuestas eran parecidas a las de siempre. Las comidas populares tuvieron un 10% más de comensales que en años anteriores. También la afluencia exterior ha sido mayor. “En el capítulo de agradecimientos,  creo que es justo destacar, por su continua y absoluta dedicación, la labor de Javier Quilón, y de Miguel Angel Silva, miembros ambos de la Comisión de Festejos. También quiero subrayar la colaboración de todos los que nos han ayudado en la realización de las actividades, que han sido muchos, y por último la participación en los diferentes eventos de todo el público”, terminaba Jesus Martínez. El Ayuntamiento de Trillo colabora con las fiestas de Azañón tanto en la logística como con una aportación económica.