Por: Redacción

En el centro social de Hiendelaencina no cabía el sábado pasado ni un alma. La razón no era otra que la celebración de la tercera edición de las jornadas mineras, que cosecharon “un rotundo éxito”, como han confirmado desde la organización. Más de 200 personas acudieron  a las conferencias y encuentros relacionados con asuntos mineros, y que han estado protagonizados por expertos de la materia. “Con esta iniciativa el Ayuntamiento desea dar a conocer las actividades que se están llevando a cabo en el municipio con objeto de conservar y divulgar el Patrimonio minero de Hiendelaencina” comentaba Joaquín Latova, uno de los impulsores del encuentro, una vez concluido el mismo.

Tras la inauguración del acto por parte del alcalde del municipio, Mariano Escribano, dos recién tituladas en Arquitectura Técnica, Ana Parra y Gloria Viejo, hicieron una exposición de su trabajo fin de carrera, titulado “La Constante, fábrica de beneficio de minerales de plata”. A continuación fue José Salvador el que sorprendió a todos con la proyección de una película del año 1985, rescatada por él mismo y premiada en un certamen de cine de Guadalajara. Se trataba del filme “Minas de Plata de Hiendelaencina”, en el que se podían apreciar algunas escenas de la actividad del lavadero de San Carlos y de los antiguos mineros que por aquellos años todavía vivían.

El director del departamento de arqueología de la consultoría AUDEMA, Jorge Morín, dio a conocer los trabajos realizados durante los últimos meses para definir la Carta Arqueológica de Hiendelaencina. Éste es un documento que servirá para poder declarar el conjunto minero como Bien de Interés Cultural, que es uno de los objetivos que se han marcado en el pueblo. “La carta arqueológica consiste en un exhaustivo trabajo de campo que ha abarcado la recopilación de todos los complejos mineros, edificios de interés, red de caminos, etc. y que se espera esté terminado a finales de año, para cuando se pueda incoar, con este documento, un expediente para la declaración de BIC”, explicaba Latova.

Tras el receso destinado a la comida, intervinieron dos expertos más. Por un lado, la profesora de la Universidad de Alcalá de Henares, María de los Ángeles Layuno, que habló de los conceptos y los métodos existentes para la recuperación del paisaje minero. Y, en último lugar, intervino el experto integrado en el Centro de Astrobiología, dependiente del CSIC, César Menor, que ofreció una interesante exposición titulada “La Mineralogía del Origen de la Vida”. Tras su intervención, se produjo un amplio debate, que sirvió para cerrar las jornadas.

Sin embargo, la iniciativa se complementó con una serie de actividades paralelas, como el taller de reconocimiento de minerales, dirigido por el experto Antonino Bueno, y que contó con una amplia aceptación, especialmente de los más pequeños. Asimismo se celebró un taller de bateo, conducido por Íñigo Orea, que encandiló a todos los participantes gracias a los métodos expuestos en lo referente al descubrimiento de partículas de oro suspendidas en agua. Se trató de una propuesta que se realizó en el entorno de La Nava de Jadraque, donde existió una antigua mina de Oro.

También se ofreció a los asistentes la posibilidad de visitar la exposición “Original o Réplica”, que durante estos días se encuentra expuesta en el Centro Social gracias a la cesión del Museo Geominero de Madrid, y por la que han pasado ya más de 100 visitantes. Y finalmente, al caer la tarde, se ofreció una visita a la Mina Santa Catalina en la que unas 40 personas apreciaron lo que se expuso a lo largo de las charlas.

De esta forma, ante la gran calidad de los ponentes y la buena respuesta del público, desde la organización de estas jornadas no dudan en mantener sus objetivos de dar a conocer el patrimonio industrial existente en la zona. Eso a pesar de que la situación financiera no es la mejor, ya que, por ejemplo, no han contado con ayuda económica de las administraciones para el desarrollo del encuentro del pasado sábado. Realidad que a los vecinos de Hiendelaencina no les impide desarrollar la magnífica labor que están realizando a la hora de poner en valor su pasado minero.